Los pozos

 

Básicamente consisten en un agujero profundo recubierto de piedra en seco que capta las aguas subterráneas y en los mecanismos para extraer el agua. Los pozos suelen ir asociados al huerto de pequeño tamaño para el consumo familiar.

La sección del pozo es circular-alargada, la forma que mejor se adapta al mecanismo de extracción de agua.

Este mecanismo consta de una rueda que gira alrededor de un eje que descansa sobre las paredes laterales del pozo. La rueda está accionada por un animal (mula o asno) que va dando vueltas al pozo y que, mediante la fuerza que transmite, hace mover los engranajes.

La rueda hace de guía de unas cuerdas de esparto llamadas «samia» que cuelgan hasta el nivel del agua y a las cuales están sujetos unos recipientes de cerámica llamados «cadufos», que se llenan cuando giran por debajo del agua y se vacían en una pileta cuando giran por encima de la rueda.

Son interesantes los elementos que suelen acompañar estas construcciones, como las pilas y piletas (piedras de diferente tamaño, vaciadas para contener el agua), los márgenes circulares que rodean el pozo para darle más altura, las conducciones hechas con piedras acanaladas, las albercas para almacenar el agua, etc.

 

 

Bibliografía