Las minas

 

Para mejorar la captación del agua de una fuente, se hacían las minas, que consistían en unas galerías hechas de piedra en seco y pensadas para conseguir una mayor superficie de captación y mejorar la conducción al exterior.

La construcción consiste en hacer una canalización lo más profunda posible a base de una solera y dos paredes paralelas de piedra en seco, cubiertas con losas planas o con bóveda, y con una salida por el margen a través de un agujero que, en algún caso, está protegido por una cabaña.

En nuestro territorio, donde las fuentes son muy escasas, estas minas son de tamaño muy pequeño, pero no por ello dejan de requerir una construcción muy cuidada.

Los elementos que van asociados a las minas pueden ser parecidos a los de los pozos, es decir, canalizaciones de piedra, pilas y piletas, y aquí casi siempre hay albercas, que son unos depósitos generalmente a cielo abierto, hechos de piedra en seco e impermeabilizados en el interior con un enlucido de cal.

 

 

Bibliografía